Ya es hora de que todo cambie

El mundo tal como lo conocemos llega a su fin. No por el cambio climático, ni por las predicciones mayas o la amenaza terrorista, sino porque nos regimos por estertores de modelos sociales, religiosos y económicos agotados incapaces de manejar la situación y que nos abocan al desastre.

El mundo va a cambiar. Y si no hacemos nada, la transición será muy dura para mucha gente, y muy larga porque los actuales amos del universo harán lo que sea para prolongar la agonía de este modelo antes de adaptarse e intentar dirigir también el siguiente.

Está en nuestras manos elegir entre una revolución difícil pero necesaria o la paz del cementerio en la que estamos inmersos y a la que si no hacemos nada nuestra generación y la de nuestros hijos están condenadas.